En Turpo, un distrito campesino de la región peruana deApurímac, los últimos meses han estado marcados por lluvias intensas, granizadas que arrasaron cultivos y un prolongado periodo de heladas severas que golpeó la salud y el bienestar de sus habitantes. Ante esta realidad extrema, la respuesta solidaria no tardó en llegar.
Gracias al compromiso del Ayuntamiento de Chiclana, junto al trabajo conjunto de la Fundación Madre Coraje y Cáritas Abancay, se ha puesto en marcha el proyecto “Atención humanitaria a familias afectadas por heladas y eventos climáticos extremos en Turpo (AH67)”, destinado a brindar asistencia inmediata a 60 familias —193 personas— en situación de alta vulnerabilidad.
El frío extremo y la pérdida de cultivos dejaron a muchas familias sin medios para afrontar la emergencia. Para responder a esta necesidad urgente, se entregaron kits de alimentos de primera necesidad, que incluyen: 5 kg de lentejas, 5 kg de arroz, 5 kg de azúcar, 1 barra de chocolate, 1 litro de aceite vegetal y 5 latas de conserva de pescado. La selección de estos productos se realizó considerando un promedio de 4 integrantes por familia, buscando garantizar una ayuda básica y esencial en este periodo crítico.
El 17 de noviembre, las familias recibieron asimismo ropa de abrigo que les permitirá afrontar las bajas temperaturas que persisten en la zona. Cada hogar contó con dos frazadas abrigadoras y una colcha polar. Durante la jornada, las familias expresaron su profunda gratitud al Ayuntamiento de Chiclana, a la Fundación Madre Coraje y a Cáritas Abancay. Para muchas personas, esta ayuda representa mucho más que productos de primera necesidad: es un gesto de acompañamiento en uno de los momentos más difíciles del año.
“Esta intervención es una demostración del valor de la cooperación y del compromiso con quienes más sufren los efectos del cambio climático. Cada entrega es también un reconocimiento a la dignidad y fortaleza de la comunidad de Turpo”, subrayaron desde la Fundación.
