Hemos recibido en Mozambique la visita de una delegación de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) para conocer de primera mano los avances e impactos de varios proyectos de formación profesional que la entidad impulsa en la provincia de Gaza, al sur de Mozambique. Durante dos jornadas de trabajo, la delegación visitó distintas iniciativas desarrolladas en el marco de los proyectos “Mejora del acceso y calidad de la formación profesional de colectivos vulnerables de cuatro distritos de Gaza para aumentar su empleabilidad (M65)” y “Promoción del acceso de la juventud a la formación profesional con enfoque de género, en el norte de la provincia de Gaza (M69)», en consorcio con FAD Juventud. Ambos proyectos tienen como objetivo mejorar el acceso a la formación y fomentar la empleabilidad de jóvenes, especialmente mujeres, en contextos de alta vulnerabilidad. La visita comenzó en el distrito de Mapai, donde se compartieron los resultados alcanzados junto a autoridades locales, quienes destacaron la necesidad de seguir fortaleciendo áreas clave como la agricultura y el acceso al agua. Asimismo, la delegación pudo conocer el futuro Centro de Formación en Electricidad, cuya inauguración está prevista para los próximos meses.
En Combomune se analizaron algunos de los principales retos pendientes, especialmente la mejora del acceso al agua, un elemento fundamental para garantizar la calidad de la formación agropecuaria y el correcto funcionamiento del centro. La agenda continuó en Mabalane, donde la delegación compartió espacios con jóvenes formados en electricidad y cocina, escuchando sus experiencias y comprobando el impacto real que la formación profesional está teniendo en sus vidas y oportunidades de futuro.
Uno de los momentos más destacados tuvo lugar en Mandlakazi, donde el Centro de Formación en Agricultura y Ganadería se consolida como un referente para la juventud rural. Actualmente, 74 jóvenes —48 mujeres y 26 hombres procedentes de distintos puntos del país— reciben formación en agropecuaria a través de clases teóricas y prácticas orientadas al empleo, el emprendimiento y la generación de ingresos.
Entre ellos se encuentra Leide de Assima, joven procedente de Boane, quien asegura que esta experiencia ha transformado su forma de ver el futuro: “Hoy entiendo que, a través del conocimiento y la dedicación, podemos mejorar nuestras vidas y apoyar a nuestras comunidades”.
También Valódia, originaria de Inhambane, destaca cómo la formación le ha permitido adquirir nuevas herramientas y confianza para desarrollar actividades agrícolas sostenibles: “Aquí aprendemos técnicas modernas y ganamos más confianza para desarrollar actividades agrícolas de forma sostenible”.
La visita concluyó con una valoración muy positiva por parte de AECID, que destacó tanto los resultados alcanzados como el potencial de estos proyectos para seguir generando oportunidades para la juventud mozambiqueña.
Con estas iniciativas, Madre Coraje continúa apostando por la formación profesional como una herramienta clave para promover el empleo, la autonomía y el desarrollo sostenible en comunidades en situación de vulnerabilidad.
